Mensaje del Presidente

Cuando el corazón se conecta con el cielo

“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” Romanos 13:11-14

Cada uno de nosotros hemos recibido de Dios el tiempo necesario para hacer su voluntad. Nuestro problema no es que tengamos poco tiempo en comparación con el tiempo que tienen otras personas, sino en hacer el mejor uso del tiempo que disponemos. Cada persona ha recibido la misma cantidad de tiempo como cualquier otra persona. Ejemplo, El Presidente de Los Estados Unidos tiene las mismas 24 horas que nosotros. Otros tal vez tienen más capacidad, talento, influencia o dinero que nosotros – pero nadie tiene más tiempo. No somos responsables únicamente por nuestra capacidad natural o talentos, somos responsables también por el precioso Tesoro del Tiempo, deberíamos hacer buen uso estratégico del tiempo. El Apóstol Pablo afirma al respecto: “Mirad, pues, con diligencia como andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.”– Efesios 5:15-16

El tiempo que nos ha tocado vivir demanda de nosotros un mayor compromiso al servicio, siendo nuestra mayor necesidad terminar la misión que Jesucristo nos entregó como pueblo remanente, mientras Él retorna a la tierra.

El Sabio, Salomón dedico mucho tiempo a explicar en sus escritos la importancia del buen uso del tiempo, deseaba convencernos del Maravilloso valor que tiene el don que Dios ha dado a la humanidad, “El Tiempo”, dice: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Eclesiastés 3:1

Supongamos que apartemos…

  • Un generoso tiempo de 8 horas para dormir en la noche (y hasta quizás dos horas más)
  • Tres horas para comer y conversar
  • Diez horas para trabajar y viajar en cinco días de la semana.

Todavía nos queda treinta y cinco horas en cada semana para usar.

¿Qué pasa con esas horas? ¿Cómo se invierten? Todo el impacto de una persona para el reino de Dios depende del uso de esas horas. Seguramente son esas horas que deciden si la vida es algo extraordinario o cotidiano.

El tesoro del tiempo que Dios nos ha dado a todos sin discriminación, a Creyentes, y no creyentes, niños y ancianos, hombres y mujeres es una bendición en la medida que hacemos buen uso de él. Cuando se hace esto, con el tiempo se obtiene Vida, salud, bienestar. La vida que proviene Dios, es para vivirla con propósitos especiales, el apóstol declara: “Ninguno de nosotros vive para sí y ninguno muere para sí. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos”. Romanos 14:7-8.

En la siguiente declararon podemos resumir este mensaje, “Cuando nosotros mismos nos encargamos de manejar las cosas que nos conciernen, confiando en nuestra propia sabiduría para salir airosos, asumimos una carga que Él no nos ha dado, y tratamos de llevarla sin su ayuda. Nos imponemos la responsabilidad que pertenece a Dios y así nos colocamos en su lugar. Con razón podemos entonces sentir ansiedad y esperar peligros y pérdidas, que seguramente nos sobrevendrá. Cuando creamos realmente que Dios nos ama y quiere ayudarnos, dejaremos de acongojarnos por el futuro. Confiaremos en Dios, así como un niño confía en un padre amante. Entonces desaparecerán todos nuestros temores y dificultades, porque nuestra voluntad quedará absorbida por la voluntad de Dios”. Elena G. de White, HH, 121.

Nos llenamos de un intenso gozo al transmitir este maravilloso mensaje de Salvación, tenemos la seguridad que su respaldo será de gran utilidad y bendición en la obra de la proclamación de las buenas nuevas de Salvación. Por que sabemos que usted conoce bien el Tiempo en que Vivimos “…que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos…

Mi oración es que Dios utilice este Ministerio con poder al exponer los bellos mensajes de Vida y Salvación.

El Espíritu Santo le guie, a fin de ser un instrumento útil en las manos de Dios para la salvación de abundantes almas para su reino.

Muchas gracias por colaborar con Dios y su reino.

Pastor David Murillo.

Presidente Ministerio Nuevo Tiempo – Nicaragua